BIOGRAFÍA

Raúl Lara Naranjo (Morón de la Frontera, Sevilla, España, (1980). Como todo niño, Raúl mostraba ahínco en sus primeros garabatos y pronto sus padres observaron cómo se pasaba las horas delante de cientos de papeles que pintaba y pintaba, realizando todo de tipo de dibujos.
Eso motivó que a los 9 años lo apuntaran a clases de pintura en una academia para que así conociera los fundamentos del arte pictórico. Gracias a estas clases se inició en la técnica del óleo y comenzó a realizar sus primeras pinturas para familiares y amigos, siempre en pequeños formatos. Desde ese momento su formación ha sido autodidacta, guiado por la inspiración, por las horas y horas delante de infinidad de lienzos, por las lecturas que ha realizado, por vídeos, información online… Casi todos sus conocimientos sobre la pintura han sido fruto de su interés, de su pasión, de su curiosidad y ganas por aprender, y sobre todo, de su cualidad innata para la pintura. Ahora en su madurez, no solo vital sino pictórica, consigue plasmar en su pintura todo ese aprendizaje, el cual sigue desarrollándose día a día, con cada trazo de color que plasma en sus lienzos.
En sus comienzos su pintura siempre fue clásica y realista: marinas, bodegones, patios andaluces… Poco a poco, siempre de forma autodidacta e inspirado por artistas contemporáneos, comenzó a explorar técnicas más modernas alternando diversos medios como óleos, acrílicos, pasteles o diversas tintas hasta llegar a la transferencia de imágenes, con la cual consigue ese resultado tan característico que dota a su trabajo de esa apariencia única. mayor expresividad a los cuadros y alternando diversos medios como óleos, acrílicos, pasteles o diversas tintas.

Declaración de artista

Mi trabajo reciente explora las dos partes que todos tenemos, el “yo ” que mostramos y el interior, el que solamente nosotros conocemos totalmente, el oculto.

Mark Twain dijo que cada hombre es una luna con una cara oculta que nunca muestra a nadie. Yo represento esto sobre la tela pitando en primer lugar de una manera más o menos clásica, utilizando óleos y acrílicos, esta sería la cara que mostramos. Una vez terminado y debidamente secado, transfiero la imagen utilizada como motivo de la pintura sobre el lienzo resultando una imagen en blanco y negro. Esto crea una obra que navega entre el color y el blanco y negro, la capa delgada y suave de pintura frente a la texturada y rota originada por la transferencia de la imagen y los mediums utilizados para la misma. Esta idea se extrapola claramente al uso que damos a las redes sociales y a la diferencia entre nuestras vidas “offline ” y “online ” donde en muchos casos no todo es como parece